Parménides de Elea

Parménides de Elea fue un filósofo presocrático, fundador de la Escuela Eleática de filosofía, una de las escuelas filosóficas más influyentes de la antigua Grecia.

Sus reflexiones filosóficas inauguraron una nueva área de la filosofía: la ontología. Defendió la homogeneidad e inmutabilidad del ser y consideró que los cambios en el mundo eran una ilusión de los sentidos.

Biografía

Parménides, hijo de Pires, nació en Elea, en el sur de Italia, en el siglo VI a.C., y murió a mediados del siglo V a.C. Procedente de una familia rica e influyente, Parménides participó activamente en la política de su época, creando leyes para su ciudad.

El primer contacto de Parménides con la filosofía fue a través de los pitagóricos, especialmente con Aminias de Elea. Diógenes Laercio afirma que fue discípulo de Jenófanes de Colofón.

Su discípulo más eminente fue Zenón de Elea, filósofo conocido por sus paradojas del movimiento.

Obras

Parménides escribió un poema titulado Sobre la naturaleza. De este antiguo poema, escrito en hexámetros, sólo se conserva íntegro el prólogo; de la primera y la segunda parte del poema sólo quedan algunos fragmentos. El lenguaje del poema, que recuerda a la épica homérica, es densamente metafórico.

El poema sobre la naturaleza

En su poema, Parménides es llevado por una diosa (que simboliza la verdad) en un carro conducido por yeguas fuertes y veloces en compañía de las hijas del Sol. El viaje se ve interrumpido por un gran portal de piedra que bloquea el camino de la Noche y el Día.

La que tiene las llaves de este portal es Dice, diosa de la Justicia. Las hijas del Sol piden entonces a la diosa que quite el cerrojo que bloquea las puertas; la diosa quita el cerrojo y abre el gran portal para que el carro siga su camino. Parménides es recibido afectuosamente por la diosa, que le indica tres vías:

  • vía de la verdad (alétheia): que conduce a lo que es;
  • vía de la opinión (doxa): que conduce a lo que no es;
  • vía de la opinión plausible;

La vía de la verdad (el ser) es la vía de la razón, y la vía del error (el no ser) es la vía de los sentidos. Con esto, Parménides quería decir que si basamos nuestro conocimiento en los datos de los sentidos, seremos llevados a juzgar que el ser nace, perece, sufre cambios, etc., pero, para el filósofo de Elea, sería absurdo creer que el ser sufre cambio alguno.

La vía de la opinión (doxa) está relacionada con la información del mundo sensible. Sin embargo, esta información es mucha y cambia continuamente, llevándonos al error.

La vía de la opinión plausible se mueve en la esfera de la verdad, por eso puede conducir a la verdad o al error.

La ontología de Parménides

El ser es y no puede no ser

El primer principio ontológico expuesto en su poema es: «el ser es y no puede no ser y el no ser no es y no puede ser«. Ser y no ser constituyen, pues, dos polos absolutamente distintos. El ser es puro, absoluto, y el no ser es pura negatividad, la nada absoluta.

Este principio puede interpretarse como la primera formulación del principio de identidad (el ser es el ser) y del principio de no contradicción, que dice que es imposible ser y no ser al mismo tiempo. Por lo tanto, no hay medias verdades, ninguna proposición es verdadera y falsa; ninguna pregunta puede responderse con «sí y no».

Pensar y ser son lo mismo

Parménides decía que sólo podíamos pensar y decir el ser, lo que existe.

El no-ser, la nada, no puede pensarse y nada puede decirse de él, ya que pensar la nada sería no pensar de hecho, y hablar de la nada es no decir nada.

Por tanto, concluye Parménides, pensar y ser son lo mismo. En su poema, la diosa le dice:

No permitiré que digas o pienses que nace del no-ser. Porque no es posible decir o pensar que el no ser es.

El ser no es generado

Parménides afirma que el ser es no generado, incorruptible.

Si fuera generado, el ser procedería de un no-ser, lo cual es evidentemente absurdo, ya que el no-ser no existe y nada puede originarse a partir de él. También sería erróneo pensar que el ser fuera generado a partir del ser, puesto que de este modo ya existiría. El ser es, pues, incorruptible, inmutable.

No es posible imaginar que el ser tenga un pasado o un futuro. El ser, para Parménides, es absolutamente eterno, sin principio ni fin. En su poema se dice:

Porque todo es uno como intrépido y sin rumbo; Ni nunca lo fue ni nunca lo será, Porque todo está junto ahora, uno, continuo; Porque ¿qué origen de ello buscarías?

El ser es inmóvil

Si el ser es inmutable, se deduce que no cambia, es decir, que el ser es inmóvil.

Todo cambio implica un paso del no-ser al ser y esto sería absurdo. Todo cambio que percibimos en nuestro mundo es ilusorio. Confiar en los sentidos es vivir según el camino de la opinión, es decir, del error.

El ser es «todo lo mismo». Esta doctrina se llama inmovilismo.

Heráclito de Éfeso tenía una teoría totalmente opuesta a la de Parménides. Para el filósofo de Éfeso, el ser está en constante cambio: «todo fluye».

Parménides compara el ser con una esfera, porque tal forma representaba la perfección. El ser es pleno, sin vacíos.

El ser es uno

Frente a todo lo ya establecido, Parménides añade diciendo que el ser es uno, indivisible.

No hay multiplicidad de seres, como podría parecer si juzgáramos ciertos los datos de los sentidos. Esta teoría se conoce como monismo.

Influencias

Parménides marca un hito en la filosofía presocrática. En la generación siguiente siguió siendo el principal líder intelectual del eleatismo.

Su teoría ontológica fue defendida y muy bien desarrollada por sus discípulos Zenón de Elea y Meliso de Samos.

La relevancia de sus reflexiones filosóficas perdura hasta nuestros días. El filósofo alemán Heidegger, por ejemplo, desarrolló su concepto de verdad (alétheia) a partir del poema parmediano.

Cuadro sinóptico

Filósofo
Parménides de Elea
Nacimiento – muerteVI a.C (ca. 530 a.C.) – V a.C. (ca. 460 a.C.)
Obras principalesSobre la naturaleza
PeriodoPre-Socrático
Escuela / doctrinaEleata / inmobilismo
Conceptos claveMonismo ontológico; el Ser es eterno, no generado, inmutable, uno, perfecto.
Influenciado porAminias, Pitágoras, Jenófanes de Cofón, Heráclito.
InfluyóZenón, Meliso, Platón, Aristóteles, Heidegger.

Referencias

BORNHEIM, Gerd A. (Org.). (1998). Os filósofos pré-socráticos. São Paulo: Cultrix.

CHAUÍ, Marilena. (2010). Introdução à história da filosofia. São Paulo: Companhia das Letras.

DIÓGENES LAÉRTIOS. (2008). Vidas e doutrinas dos filósofos ilustres (2ª ed.). (Mário G. Kury, Trad.). Brasília: Editora UnB.

MARÍAS, Julián. (2004). História da filosofia. (Claudia Berliner, Trad.). São Paulo: Martins Fontes.

PARMÊNIDES. (s.d.). Sobre a natureza. (Fernando Santoro, Trad.).

REALE, Giovanni; ANTISERI, Dário. (2007). História da filosofia: Filosofia pagã e antiga (Vol. 1). São Paulo: Paulus.

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