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Marco Aurelio

Marco Aurelio, hijo de Marco Vero y Domicia Lucila, nació en el año 121 d.C. en Roma y murió en 180 d.C. Perteneciente a una familia aristocrática, recibió una sólida educación, estudiando griego, latín, filosofía, derecho y retórica con los mejores maestros de su época.

En 161 d.C., tras la muerte de Antonino Pío, Marco Aurelio y Lucio Vero se convirtieron en emperadores de Roma. Su gobierno fue turbulento y estuvo marcado por las guerras.

Obras

En su principal obra filosófica titulada «Meditaciones» (también conocida como «Pensamientos»), compuesta por 12 libros, Marco Aurelio expone sus ideas y reflexiones en una serie de máximas y sentencias. Sin intención de publicarla, la obra fue escrita también durante los periodos en los que el emperador participaba en sus campañas militares.

En las «Meditaciones», el emperador-filósofo reflexiona sobre la muerte, los placeres, la grandeza divina y la fragilidad y lo efímero que definen la vida humana.

Marco Aurelio

Neoestoicismo romano

Después de Séneca y Epicteto, Marco Aurelio es considerado el tercer y último representante del estoicismo romano.

La aparición y el crecimiento del cristianismo, junto con las transformaciones sociales y culturales de la época, dieron lugar a un profundo sentimiento de vacío e insignificancia de las cosas, un sentimiento muy diferente del espíritu griego de los periodos clásico y helenístico. A pesar de ello, Marco Aurelio encontró en la antigua doctrina estoica las condiciones y principios necesarios para demostrar que la vida y las cosas tienen sentido.

Durante la época romana, el estoicismo se distanció un tanto de las indagaciones lógicas y físicas, dando paso a la contemplación moral y práctica de la vida humana. El deber moral se convirtió en lo que daba sentido a la vida y esto llevó a Marco Aurelio a perfeccionar la antigua ética estoica en ciertos aspectos.

Antropología

El estoicismo antiguo sostenía que el hombre era un compuesto de cuerpo y alma. El alma humana, sin embargo, se entendía como una entidad material, una especie de aire, no esencialmente diferente de la naturaleza del cuerpo material. Marco Aurelio, por su parte, sostenía que el hombre estaba formado por tres principios:

  1. cuerpo;
  2. alma (pneuma, aire);
  3. intelecto o mente (nous);

En el estoicismo antiguo, el hêgemonikón, que es la facultad directiva del ser humano, es asociado por Marco Aurelio con el intelecto (nous). El intelecto representa nuestro auténtico yo; es el refugio del que podemos sacar fuerzas para afrontar los retos de la vida. Nuestra alma intelectiva es invencible, porque nada puede derribarla.

Marco Aurelio recuerda con más énfasis el concepto estoico de un vínculo universal entre todos los seres humanos: «Es inherente al alma racional amar al prójimo», afirma.

Referencias

REALE, Giovanni; ANTISERI, Dário. História da Filosofia: Filosofia Pagã e Antiga. Vol. 1. São Paulo: Paulus, 2007.

CHAUI, Marilena. Introdução à história da filosofia: as escolas helenísticas, vol. II. São Paulo: Companhia das Letras, 2010.

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