Metrocles

Metrocles (c. 350 a.C. – c. 280 a.C.) fue un filósofo griego perteneciente a la escuela del cinismo, fundada por Antístenes.

Biografía

Metrocles, hermano de la filósofa cínica Hiparquía, nació en Maronea hacia el año 350 a.C. Estudió con Jenócrates y el peripatético Teofrasto, sucesor de Aristóteles en el Liceo, pero más tarde se convirtió en discípulo de Crates de Tebas, un filósofo cínico que más tarde se casaría con su hermana Hiparquía.

Conversión al cinismo

La conversión de Metrocles al cinismo, relatada por Diógenes Laercio, es cuanto menos curiosa. Según el relato, Metrocles era tan débil físicamente que en una ocasión, mientras realizaba ejercicios en la escuela, se tiró un pedo delante de todos. Sintiéndose muy avergonzado por la situación, se aisló en su casa e hizo voto de no volver a salir de ella, hasta que murió de hambre.

Al enterarse, Crates decidió visitar a Metrocles para convencerle de que no había hecho nada malo y que tirarse pedos era algo natural. Al llegar a casa de Metrocles, Crates preparó una cena a base de altramuces, un alimento conocido por provocar flatulencias. Mientras intentaba persuadir a Metrocles con sus argumentos, Crates también se tiró un pedo a propósito, demostrando la naturalidad de este acto y consiguió así reanimar a Metrocles. A partir de ese momento, Metrocles se convirtió en discípulo de Crates.

Los cínicos eran conocidos por vivir en armonía con la naturaleza, haciendo caso omiso de las normas y convenciones sociales. Crates, que vivió toda su vida riendo, bromeando y desafiando las costumbres de la época, no tendría ninguna dificultad en demostrar que un acto tan natural como ése no debería molestar a nadie.

Teles de Mégara cuenta que, durante el período en que Metrocles estudiaba con Teofrasto y Jenócrates, aunque recibía una generosa asignación de sus padres, vivía con miedo a morir de hambre y se enfrentaba constantemente a carencias y privaciones. Sin embargo, al convertirse en discípulo de Crates, Metrocles aprendió a vivir con sencillez, sin extravagancias ni lujos, de modo que podía mantenerse no sólo a sí mismo, sino también a una segunda persona, sin ninguna ayuda financiera adicional.[1]

Metrocles murió a una edad avanzada por estrangulamiento autoinfligido.

Escritos

Según Hecato, Metrocles quemó todas sus obras, diciendo: «son fantasmas de sueños del otro mundo». Otras versiones, sin embargo, informan de que sólo habría quemado las lecciones de las clases de Teofrasto. También habría compilado un libro con varias anécdotas cínicas (chreia) sobre Diógenes de Sinope.[2]

Referencias

DIÓGENES LAERCIO (DL), Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.

DUDLEY, D. R. A History of Cynicism: from Diogenes to the 6th Century A.D. London: Methuen & CO. LTD, 1937.

Notas

  1. DUDLEY, 47 – 48.
  2. DUDLEY, p. 18.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ocho − 5 =