Pitágoras de Samos

¿Quién fue Pitágoras?

Pitágoras nació en la isla griega de Samos hacia el año 570 y murió en el 490 a.C. Fue un filósofo, matemático y astrónomo presocrático. También fue el fundador de una escuela para iniciados, y su filosofía tenía muchos elementos religiosos y místicos. Su doctrina era secreta; nadie podía enseñarla en lugares públicos, de lo contrario sería excomulgado.

Debido a la persecución política, Pitágoras se trasladó a la ciudad de Crotona, donde se hizo famoso por su sabiduría. Se dice que los habitantes de esta ciudad temían las influyentes y revolucionarias teorías políticas de Pitágoras, porque creían que podía convertirse en un tirano en la ciudad, por lo que intentaron acabar con su vida quemando el lugar donde se reunía con sus discípulos.

Su vida está cubierta de misterios y leyendas. Las fuentes de la antigua Grecia informan de sucesos sobrenaturales, como por ejemplo el relato de que fue visto por varias personas el mismo día y a la misma hora en dos ciudades diferentes. En otro relato, se dice que Pitágoras habría mostrado durante los juegos de Olimpia, uno de sus muslos de oro. ¡No bastase todo esto, fue saludado por el río Cosas al cruzarlo!

Pitágoras estuvo involucrado en muchas prácticas místicas. Se cree que sus doctrinas místicas y esotéricas se habrían desarrollado tras sus viajes a Egipto y Babilonia, además de las propias creencias griegas de su época. Sus seguidores lo adoraban como un verdadero oráculo.

El pensamiento de Pitágoras

Pitágoras no escribió ninguna obra. Tras su muerte aparecieron varias obras atribuidas a él, pero ninguna se considera auténtica. Todo indica que todas las enseñanzas de Pitágoras se transmitieron únicamente de forma oral.

Su filosofía sólo fue ampliamente difundida por sus seguidores después de su muerte, lo que hace extremadamente difícil reconstituir su filosofía original.

Por lo tanto, no se puede hablar estrictamente del pensamiento del individuo Pitágoras, sino de las enseñanzas de los pitagóricos, es decir, de los discípulos que transmitieron la filosofía de su maestro.

El arché y el número

Para Pitágoras el arché, es decir, el principio de todas las cosas, era el número y sus componentes.

Pitágoras habría elegido el número como arché, porque se habría dado cuenta de que todas las cosas del mundo tienen cierta armonía y regularidad matemática. Por eso llamaron al universo cosmos, que en griego significa «orden».

También percibió que los acordes musicales se correspondían con ciertas medidas aritméticas. A partir de esto, concluyó que la propia naturaleza (physis) también estaba ordenada según proporciones numéricas.

A partir de esto, Pitágoras comenzó a explorar más la naturaleza del mundo y su relación con los números. Unió sus conocimientos astronómicos con los matemáticos, calculó el movimiento de los astros y defendió la idea de un cosmos ordenado, regido por complejas relaciones matemáticas.

Según los pitagóricos, los cuerpos físicos se derivan de elementos matemáticos. El número de puntos del cuerpo determinaría sus propiedades. El mundo habría surgido de la determinación de los límites de lo ilimitado (ápeiron), de las relaciones numéricas impuestas al espacio.

Los años, los meses, los días, las estaciones, los ciclos de desarrollo biológico, todo ello está relacionado con la exactitud de los números.

Pues más allá de los fenómenos naturales, los pitagóricos encontraron relación de los números con conceptos abstractos como, por ejemplo, la Justicia. Según ellos, la Justicia, entendida como equidad, debería estar representada por el número 4 o 9 (2 × 2 o 3 × 3). Mientras que la ciencia debería estar representada por el número 1, porque la inteligencia y la ciencia son cosas que tienen cierta consistencia. La opinión (doxa), que no tiene nada de permanente ni de estable, ya que todo el mundo cambia de opinión cuando quiere, debería coincidir con el número 2.

Hoy en día, entendemos el número como una realidad mental que no existe fuera de nuestra cabeza. Sin embargo, los pitagóricos creían que los números eran tan reales como cualquier otra cosa.

SOBRE ARCHÉ, VÉASE TAMBIÉN: Tales de Mileto, Anaximandro e Anaxímenes.

Metempsicosis: la transmigración de las almas

Una de las principales doctrinas de Pitágoras es la de la transmigración de las almas. El pitagorismo defendía la creencia de que el alma está presa al cuerpo y que sólo la muerte puede liberarla.

El alma puede reencarnarse en forma humana o animal. Las sucesivas reencarnaciones serían un medio de expiación de la culpa original.

Según una fuente antigua, cuando vio que golpeaban a un perro, Pitágoras habría dicho: » Basta, no pegues más a este perro, porque es el alma de un amigo que reconocí al oír su voz.

Para los pitagóricos, el objetivo último de la vida humana era volver a vivir con los dioses, por lo que desarrollaron la doctrina que predicaba una forma de vida recta en comunión con la divinidad. Esta vida debe estar guiada por la búsqueda de la verdad y el conocimiento, la más noble purificación.

Cómo citar este artículo

APA:
Vieira, S. (2021, septiembre 03). Pitágoras de Samos. Filosofia do Início. Recuperado de https://filosofiadoinicio.com/es/pitagoras/.

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