Orígenes

Orígenes fue el pionero entre los pensadores cristianos en la búsqueda de una síntesis rigurosa entre la filosofía griega, especialmente la platónica, y la fe cristiana.

Descubrió en las doctrinas filosóficas griegas una valiosa herramienta para interpretar racionalmente las doctrinas cristianas reveladas en las Escrituras.

Biografía

Orígenes fue un filósofo y teólogo cristiano nacido en Alejandría hacia el año 185 en el seno de una familia cristiana egipcia. Su padre, Leónidas, fue mártir de la fe en 202.

Orígenes estudió con Clemente de Alejandría y con Amonio Sacas, filósofo neoplatónico y maestro de Plotino.

En 203, Orígenes asumió la dirección de la prestigiosa Escuela Catequética de Alejandría, que había sido fundada por Panteno.

En 231, el obispo Demetrio convocó un concilio para excomulgar a Orígenes por su autocastración y sus estrechos vínculos con las doctrinas de la filosofía platónica. Como resultado de esta condena, Orígenes abandonó Alejandría para dirigirse a Palestina, donde fue bien recibido. En Cesarea de Palestina fundó su propia escuela.

Murió en el año 253, tras ser arrestado y torturado como consecuencia de las persecuciones contra los cristianos, ordenadas por el emperador romano Decio.

Las enseñanzas de Orígenes fueron objeto de intensos debates y controversias. Algunas de sus ideas fueron condenadas por el emperador Justiniano y por los concilios de Alejandría (400) y Constantinopla (533). Estas condenas provocaron la pérdida de gran parte de sus escritos. Entre las obras que han sobrevivido se encuentran «Los principios», «Contra Celso» y sus comentarios al Evangelio de Juan.

Ilustración holandesa de Jan Luyken (1700), que muestra a Orígenes enseñando a sus alumnos.

Dios y la doctrina de la Santísima Trinidad

Orígenes es famoso por su sistematización de la doctrina de la Trinidad, dogma que se convirtió en uno de los pilares de la fe cristiana.

Según Orígenes, es inadecuado considerar a Dios Padre como algo parecido al aire o dotado de un cuerpo, como sostenían los estoicos. De hecho, Dios es un ser de naturaleza intelectual y espiritual y, por tanto, incorpóreo. También hay que subrayar que la esencia de Dios trasciende las capacidades de la mente humana. Dios es el Ser que da existencia a todas las cosas y es la encarnación absoluta de la Bondad.

Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, es la segunda persona de la Trinidad que personifica la sabiduría divina. En él estaban presentes, en forma de Ideas, como en la teoría platónica, todas las criaturas que llegarían a existir.

No es correcto decir que el Hijo fue creado del mismo modo que las demás criaturas. De hecho, el Hijo fue generado ab aeterno y tiene la misma naturaleza que el Padre. Sin embargo, Orígenes afirma que el Hijo está subordinado al Padre. Por último, el Hijo es verdaderamente Dios y hombre.

El Espíritu Santo, tercera persona de la Trinidad, es también Dios, y su función se caracteriza por su acción santificadora.

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