Concepto de alma para Aristóteles: vegetativa, sensitiva, intelectiva

Aristóteles trató la naturaleza del alma en su obra clásica llamada Perí psychés (Sobre el alma), o De anima en la traducción latina. En esta obra, compuesta por tres libros, Aristóteles discute las teorías sobre el alma elaboradas por sus predecesores, señalando sus errores y aciertos; y luego presenta su propia concepción del alma.

Para entender lo que es el alma para Aristóteles, es necesario comprender también algunos conceptos fundamentales de su metafísica, como observaremos en el curso de este artículo.

¿Qué es el alma para Aristóteles?

Según Aristóteles, el alma es una sustancia como forma de un cuerpo natural que tiene vida en potencia. Y como sustancia, en el sentido de forma, el alma es acto (enteléquia, en griego) del cuerpo vivo.

Esta es la primera definición de alma presentada por él al comienzo del Libro II del De anima. Analizaremos mejor esta definición.

La relación cuerpo y alma en Aristóteles

Para entender la definición de alma presentada anteriormente, es necesario retomar algunos conceptos metafísicos implicados en ella, especialmente la teoría del hilemorfismo.

Según la metafísica aristotélica, uno de los géneros del ser es la sustancia.

Pero, ¿qué es la sustancia?

La sustancia puede entenderse en tres sentidos:

  1. materia: significa algo no determinado
  2. forma: por el cual algo es determinado
  3. compuesto de materia y forma

Como la materia no es algo determinado, es pura potencia; la forma, en cambio, es acto. La sustancia compuesta significa la unión de la materia y la forma.

Los cuerpos naturales son sustancias compuestas. Cuando Aristóteles habla en cuerpo, él no se está refiriendo, al principio, al cuerpo humano, o al cuerpo de cualquier ser vivo. Cuerpo es, aquí, entendido de manera general, pudiendo significar tanto cuerpo vivo como no vivo. Conforme dice Aristóteles:

Parecen ser sustancias sobre todo los cuerpos y, entre éstos, los naturales, pues ellos son principios de los demás. Entre los cuerpos naturales, algunos tienen vida, otros no la tienen. Llamamos «vida» a la autonutrición de un ser vivo, al crecimiento y al decrecimiento. Todo cuerpo natural que participa de la vida, por lo tanto, será una sustancia, y una sustancia entendida en el sentido de compuesto.

Algunos cuerpos naturales tienen vida, como los animales, otros no tienen vida, como, por ejemplo, una piedra. ¿Cuál es la diferencia esencial entre ambos?

Lo que hace que un cuerpo tenga vida es precisamente el alma. El alma es el principio (causa) de la vida, y en esto consiste la diferencia esencial entre un ser vivo y no vivo.

El cuerpo (la materia) sólo tiene vida en potencia, pero es el alma la que actúa como primer principio (acto) que actualiza esta potencialidad del cuerpo.

La cosa no acaba ahí. Aristóteles sigue tratando la tripartición y las funciones del alma.

Tripartición del alma

La psicología aristotélica abarca los tres reinos de la vida: las plantas, los animales y el hombre. Por lo tanto, para Aristóteles, hay 3 tipos de alma con diferentes funciones.

  1. alma vegetativa: principio de la vida vegetal y animal;
  2. alma sensitiva: principio del movimiento y de la sensibilidad de los animales;
  3. alma intelectiva o racional: por la cual el hombre posee el movimiento, la sensibilidad y la inteligencia;

Veamos en detalle la función de cada tipo de alma.

a) El alma vegetativa

El alma vegetativa, también llamada alma nutritiva, es responsable de las funciones más elementales de la vida, como:

  • nacimiento;
  • la nutrición;
  • crecimiento;
  • reproducción;

Las plantas son los seres vivos que sólo tienen estas funciones. Nacen, se nutren, se reproducen y mueren. Por lo tanto, las plantas son ejemplos perfectos de seres vivos que poseen el alma vegetativa. Sin embargo, el alma vegetativa no es exclusiva de las plantas.

Obviamente, los animales también nacen, crecen y se reproducen, es decir, también tienen alma vegetativa.

Sin embargo, los animales tienen otras funciones muy específicas, como la capacidad de moverse y sentir, funciones que están más allá del alma vegetativa.

b) El alma sensitiva

Aristóteles destaca en sus reflexiones sobre el alma, que hay otra característica que se encuentra en los seres vivos:

  • percepción sensible;
  • apetito;
  • movimiento;

La percepción sensible se refiere a los cinco sentidos; no todos los animales tienen todos sus sentidos, pero todos poseen el más necesario que es, según el filósofo griego, el sentido del tacto.

Y si los animales tienen percepción, entonces también tienen apetito (deseo, impulso, voluntad), porque la capacidad de sentir implica sentir lo placentero y lo doloroso. Por ejemplo, cuando el animal percibe la comida, nace el deseo de satisfacer su hambre.

Del apetito se deriva el movimiento. A través de la sensación el animal capta lo que es deseable y placentero, moviéndose para alcanzarlo. Por lo tanto, el movimiento y el deseo están estrechamente relacionados.

c) El alma intelectiva

El alma intelectiva es responsable de las operaciones intelectuales. Gracias a ella, el hombre es un ser racional, capaz de pensar y comprender.

El hombre es la única especie que posee las funciones del alma vegetativa (nutrición, crecimiento, etc.), sensitiva (percepción, deseo, movimiento) e intelectual.

Esto no quiere decir que el hombre posea 3 almas juntas. De hecho, el alma intelectiva, al ser de naturaleza superior, realiza las funciones de los otros tipos de almas.

Lo mismo ocurre con los animales que, por tener un alma sensible, realizan las funciones del alma vegetativa.

Por lo tanto, hay una «jerarquía» en la teoría del alma de Aristóteles, donde el alma intelectiva está en la cima.

Conclusión

El alma fue objeto de muchas reflexiones filosóficas antes de convertirse en objeto de la psicología científica. Los filósofos desarrollaron lo que se conoció como psicología racional, cuyo objetivo era responder racionalmente a cuestiones como el origen, las funciones y el destino del alma.

Leyendo sus escritos, se percibe que Aristóteles tenía un increíble espíritu científico, por eso es considerado el padre de muchas ciencias: física, biología, psicología, etc.

El objetivo de la «psicología aristotélica» era investigar la vida y sus manifestaciones más particulares y agruparlas en un sistema filosófico bien estructurado.

El concepto de alma para Aristóteles no es un tipo de espíritu que habita o comanda el cuerpo. Aristóteles veía el alma simplemente como el principio que hace que un ente (cuerpo) tenga vida. Por lo tanto, hay una identificación de alma (psique) y vida (Zoe).

Referencias

ARISTÓTELES. De Anima. Tradução de Maria Cecília Gomes dos Reis. São Paulo: Editora 34, 2006.ARISTÓTELES. Acerca del Alma. Trad. e notas de T. C. Martínez, Madrid: Biblioteca Clásica Gredos, 2003.REALE, Giovanni; ANTISERI, Dario. História da filosofia: filosofia pagã antiga. Vol. 1. São Paulo: Paulus, 2007.

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